Mantras

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En el yoga hay un aspecto mental que consiste en depurar nuestro intelecto, haciéndolo claro y sosegado, equilibrado. Buceando hacia nuestro interior podemos adentrarnos en las raíces de nuestro pensamiento, hasta llegar a la fuente de donde emana el Yo. La pregunta se hace inevitable ¿quién soy yo?.

Una de las técnicas utilizadas para encontrar la respuesta, es la meditación Ajapa-japa, los mantras.

El alfabeto sánscrito tiene un total de cincuenta letras que representan el cuerpo de Kundalini. Reciben el nombre de MÂTRIKÂ (matriz-pequeñas madres), el útero del que salen los demás sonidos que forman el idioma.

Estas letras, además de producir palabras sagradas, son las creadoras de los MANTRAS, sonidos sagrados de gran poder. Son fuerzas que actúan directamente sobre la conciencia, aunque para que un sonido tenga potencia mántrica debe ser transmitido correctamente por un iniciado.

La palabra mantra está compuesta de la raíz verbal MAN (pensar) y el sufijo TRA (indica instrumentalidad), por lo que se puede decir que un mantra es un instrumento del pensamiento.

Un mantra puede consistir en una sola letra (A), una sílaba (ÂH), una palabra (AHAM “yo”), o incluso una frase entera (SHIVO’HAM “yo soy Shiva”).

Según la metafísica hindú todo está hecho de sonido. Cada cosa tiene una representación simbólica de su energía y su sonido se puede utilizar como “semilla” o raíz. Es lo que se conoce como “bija mantra”. Un mantra es capaz de poner, a la persona que lo pronuncia, en resonancia con el objeto cuyo sonido raíz ha invocado, obteniendo un dominio sobre la esencia de las cosas que permite crear, destruir o alterar un estado determinado. Por este motivo es de suma importancia comprender la esencia que hay detrás del sonido que pronunciamos al recitar un mantra. Si recitamos sin poner conciencia, el canto no es más que un simple sonido carente de poder.

Mientras todos los sonidos son en último término manifestaciones del Poder divino, los mantras son como expresiones concentradas de Shakti. Esto les proporciona su particular potencia y utilidad en el camino espiritual. Según el Tantra las deidades son elevadas formas de energía psico-espiritual, que son en realidad la auténtica naturaleza del practicante, el si-mismo-esencial.

En la tradición, los mantras se utilizaban para alcanzar la liberación, la gran meta humana (PURUSHA—ARTHA). Se solían utilizar para purificar el altar y todos los elementos utilizados en los rituales tántricos, así como las ofrendas, y para invocar a las deidades protectoras. Pero, además, los mantras pueden emplearse para algo tan mundano como superar una enfermedad, protegerse de influencias malignas o conseguir riqueza y poder. La intención que pongamos al recitar un mantra, la repetición y la constancia, son la base del valor del mantra con el que trabajemos. Concentración, regularidad y un gran número de repeticiones (JAPA) del mantra son los tres requisitos más importantes.

TIPOS DE MANTRAS

Existen miles de invocaciones y mantras de las diversas culturas y religiones de todo el mundo. Algunos parecen tener el mismo origen por su similitud en cuanto a rítmo y entonación.

  • OM: Es la sílaba de semilla original, creadora de todas las demás. El sonido originario a partir del cual se creó el universo, el sonido de todos los sonidos juntos. El Mantra-Yoga-Samhitâ lo llama el “mejor de todos los mantras”, ya que todos los demás reciben su poder de él. Es muy usual añadir el OM al principio y al final de muchos mantras.
  • OM AH HUM: Estas tres sílabas se utilizan para purificar la atmósfera antes de los rituales o las meditaciones. Para transformar lo material en espiritual.
  • OM MANI PADME HUM: Su traducción es “la joya del loto que reside dentro”. Mani Padme representa la esencia divina, la joya del loto. Hum une lo individual con lo universal, el macrocosmos en el microcosmos.
  • YO SOY EL QUE SOY: También muestra la realidad individual, en relación con lo universal.
  • OM KLIM CRISTAVE NAMA HA: Significa “en el nombre del todo que mi presencia crísitica venga a mí”.
  • OM NAMAH SHIVÂYA: “Om. Homenaje a Shiva”.
  • OM NAMO BHAGAVATE: “Om. Homenaje al Señor (Krishna o Vishnu)”.
  • OM NAMO GANESHÂYA: “Om. Homenaje a Ganesha (el cabeza de elefante)”.
  • OM NAMO NÂRÂYANÂYA: “Om. Homenaje a Narayana (Vishnu)”.
  • GÂYATRÎ MANTRA: OM BHÛR BHUVAH SVAH TAT SAVITUR VARENYAM BHARGO DEVASYA DHÎMAHI DHIYO YO NAH PRACODAYÂT: “Om. Tierra. Región-media. Cielo. Permítasenos contemplar el máximo esplendor de Savitri, para que Él pueda inspirar nuestras visiones.”
  • OM SHÂNTE PRASHÂNTE SARVA-KRODHA-UPASHAMANI SVÂHÂ: “Om. ¡En paz! ¡Pacíficamente! ¡Toda cólera debe ser dominada!”.
  • OM SAC-CID-EKAM BRAHMA: “Om. El particular Ser-Consciencia, el Absoluto”.

Según el Mantra-Yoga-Samhitâ, hay ocho bîja—mantra primarios que son útiles en todo tipo de circunstancias pero que sólo revelan su misterio más profundo al yogui:

  • AIMGURUBÎJA (la sílaba-semilla del maestro), también llamada vahni—jâyâ (la esposa de Agni);
  • HRÎMSHAKTIBÎJA (la sílaba-semilla de Shakti), también llamada mâyâ—bîja;
  • KLÎMKÂMABÎJA (la sílaba-semilla del deseo);
  • KRÎMYOGABÎJA (la sílaba-semilla del yoga), también llamado kâli—bîja;
  • SHRÎMRAMÂBÎJA (la sílaba-semilla del deleite); Ramâ es otro nombre para Lakshmî, la Diosa de la Fortuna; por ello, esta sílaba-semilla también es conocida como lakshmîbîja;
  • TRÎMTEJABÎJA (la sílaba-semilla del fuego)
  • STRÎMSHÂNTIBÎJA (la sílaba-semilla de la paz)
  • HLÎMRAKSHÂBÎJA (la sílaba-semilla de protección)

Algunas otras sílabas-semilla muy conocidas son LAMVAMRAMYAMHAM (todas asociadas con los cinco elementos y los cinco primeros chakras), HÛM y PHAT.

El Mantra Yoga se hizo famoso en occidente con MAHARISHI MAHESH YOGI, el fundador de la Meditación Transcendental.

RECITACIÓN

En muy importante recitar el mantra un gran número de veces, para que sea efectivo. Se considera adecuado recitar el mantra 21, 108, ó 1008 veces, aunque podemos necesitar cientos de miles de repeticiones para sentir que el mantra ha desplegado toda su fuerza (VÎRYA). Sin embargo, cuando el mantra nos muestra su fuerza, podremos disponer de ésta con una sola pronunciación. Su poder intrínseco puede sentirse como una carga de energía en el propio cuerpo. Esto es A—JAPA—JAPA, o “recitación no recitada”, también conocida como el HAMSA—MANTRA, que es más que el “eco” mental que ocurre cuando repetimos una palabra, una y otra vez. Es un estado de transformación mental energética.

BENEFICIOS DE LA RECITACIÓN DE MANTRAS

Los mantras actúan sobre nuestro cuerpo físico, reprogramando las vibraciones de las células, y sobre nuestro cuerpo sutil (emociones, intelecto y alma). Restauran el patrón de sonidos en el corazón de cada célula, y afectan positivamente nuestra aura para que el cuerpo esté protegido.

La mente no deja de generar pensamientos de todo tipo provocando, en nosotros, sentimientos que nos hacen dudar acerca de lo que es realmente importante para nosotros mismos, ahora.

La repetición del mantra nos ayuda a mantenernos en el presente, calmando la mente, dejando pasar los pensamientos. Se produce una experiencia de paz y silencio interno desde el que podemos acceder a lo más profundo de nosotros mismos, más allá de los ruidos externos e internos que nos impiden oír a nuestro Testigo, a nuestro Ser Interior.

Por tanto los mantras nos ayudan, de forma muy eficaz, a alcanzar la meta de la meditación.