yoganiños

El niño del siglo XXI está sometido a numerosos estímulos externos, tiene que adaptarse a crecer en un mundo que va a un ritmo acelerado y aprender a vivir en la prisa. Como consecuencia quiere conseguir las cosas “ya” y si no lo hace se enfada. En muchas ocasiones los padres no pueden dedicarle la atención requerida y el niño se ve obligado a lidiar con sus emociones desde muy temprana edad y empiezan a conocer la ansiedad.

Si ayudamos al niño a comprender su cuerpo y a gestionar sus emociones, será capaz de comprender sus reacciones y podremos prevenir muchas de las enfermedades psicosomáticas que debilitan al niño, manteniendo la alegría y la vitalidad que le corresponden.

Con la práctica de yoga encontrará un espacio mágico para conectar con su mundo interior, donde compartir con otros niños la experiencia del crecimiento. Aprenderá a conocerse, a comprenderse, a respetarse, a compartir con los demás, a encontrar las palabras adecuadas para expresar como se siente, a disfrutar de la aventura de ser niño a través del juego, de los cuentos, de la libertad de estar en el suelo descalzo.

Aprendiendo a respetarse a sí mismo y a valorar su espacio vital, aprenderá a respetar a los demás y se producirá un cambio positivo en su comportamiento tanto con otros niños como en el ámbito familiar y social.